Manifiesto de Afepadi en relación con el COVID-19
Los complementos alimenticios no previenen, tratan o curan ni el COVID-19 ni ninguna de sus complicaciones derivadas
Martes, 17 Septiembre 2019 12:14

La seguridad de los complementos alimenticios

Complementos alimenticios y seguridad

La seguridad de los complementos alimenticios es una realidad. Hoy en día, la industria alimentaria debe cumplir con una rigurosa normativa nacional e internacional y unos procesos que no debe dejar el más mínimo margen a que un producto pueda poner en riesgo la salud del consumidor. Pero, ¿cómo se garantiza la seguridad de un suplemento alimenticio?

La seguridad de un complemento alimenticio está garantizada desde el mismo momento en que existe una legislación que obliga a ello. En la industria alimentaria, la Seguridad Alimentaria es un deber que, entre otras muchas normas, está recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El artículo 25 estipula “el derecho de las personas a un nivel de vida adecuado que les asegure (...) la salud y el bienestar y una alimentación suficiente y sana (...)”.

En nuestro país, la Constitución Española también vela para garantizar la seguridad de los alimentos que llegan a los consumidores. El artículo 43 de la Carta Magna reconoce el derecho a la protección de la salud y exige a los poderes públicos tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios, así como fomentar la educación sanitaria. Por su parte, el artículo 51 recoge: “Los poderes públicos garantizarán la defensa de los consumidores y usuarios protegiendo, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicos de los mismos”.

A nivel europeo, las autoridades de la UE y de los Estados miembros también tienen el deber de garantizar y proteger la salud de los consumidores y velar por la seguridad de los alimentos. Como consecuencia, el mercado actual de los complementos alimenticios es más seguro y está más controlado que nunca.

Complementos alimenticios. Sistemas de control y registro

No sólo la normativa vigente obliga a las empresas que operan en el mercado de los complementos alimenticios a ofrecer productos seguros. La industria alimentaria, a la que pertenece el sector de los complementos alimenticios, está obligada, tanto en España como en el resto de países de la Unión Europea, a aplicar un detallado sistema de control conocido como Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC). Se trata de método que identifica, evalúa y controla los riesgos alimentarios en todas y cada una de las etapas de la cadena alimentaria. El responsable de cada una de estas etapas debe controlar los posibles peligros y tomar las medidas adecuadas en cada caso.

Por otra parte, todas las empresas que fabrican o distribuyen complementos alimenticios también tienen la obligación de inscribirse en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (RGSEAA) que está gestionado por el Ministerio de Sanidad y Consumo y las Comunidades Autónomas (CCAA). El registro garantiza que los operadores están bajo vigilancia de las autoridades sanitarias de las CCAA. Además, cualquier complemento alimenticio se somete a control administrativo desde el mismo instante en que se pone en circulación ya que existe la obligación de notificar su puesta en mercado ante las Administraciones pertinentes. Posteriormente, y de manera regular, se efectúan verificaciones de manera sistemática para comprobar que se cumple con todas las disposiciones legales.

Complementos alimenticios. La etiqueta como elemento de seguridad alimentaria

La etiqueta es otros de los elementos que garantiza la seguridad de los complementos alimenticios. La normativa española en esta materia es estricta y establece una serie de exigencias. En la etiqueta de cualquier suplemento alimenticio debe figurar elementos obligatorios como, por ejemplo:


- La dosis de consumo diario recomendada por el fabricante y la advertencia de no superar la dosis diaria expresamente recomendada por el fabricante.
- El modo de empleo.
- La afirmación de que los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta equilibrada.
- La lista de ingredientes de los complementos alimenticios en orden decreciente.
- La identificación del operador responsable
- La indicación de los ingredientes que pueden provocar alergias o intolerancias alimentarias.
- Etc.

Complementos alimenticios. Una normativa específica

Aparte de la rigurosa legislación alimentaria que existe para garantizar la seguridad de un complemento alimenticio, desde el año 2002, existe a nivel europeo una normativa específica que también regula la industria de los complementos alimenticios. Se trata de la Directiva 2002/46/CE que está traspuesta al ordenamiento jurídico español a través del Real Decreto 1487/2009. Por otra parte, el Reglamento (UE) 1170/2009 recoge las vitaminas y minerales que pueden utilizarse específicamente en la fabricación de los complementos alimenticios. Respecto a las sustancias distintas a vitaminas y minerales, a día de hoy, los diferentes Estados miembros tienen su propia normativa a la espera de una armonización europea definitiva. También existe el Reglamento (UE) 2015/2283 sobre Novel Foods.

Los complementos alimenticios y la EFSA

La máxima Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), máximo organismo oficial en la UE, tiene un papel clave a la hora de garantiza la seguridad de un complemento alimenticio. El papel principal de la entidad es evaluar y comunicar los riesgos asociados a la cadena alimentaria. Como evaluadora del riesgo, elabora dictámenes u opiniones científicas y proporciona una sólida base científica para mantener el nivel de seguridad alimentaria necesario en toda la UE.

En los últimos años, la EFSA ha emitido dictámenes positivos sobre el uso y consumo de determinados ingredientes en complementos alimenticios siempre y cuando se incorporen en las cantidades que la entidad ha establecido como seguras y se haga un consumo acorde con las dosis también estipuladas.

Complementos alimenticios y consumidor

Los complementos alimenticios son seguros y el consumidor tiene que hacer un uso responsable teniendo conocimiento del tipo de producto que está consumiendo y de las características del mismo. Un complemento alimenticio contribuye, facilita y ayuda a mantener una buena salud siempre que se lleve un estilo de vida saludable mediante un dieta variada y equilibrada, se practique una actividad física regular y se sigan las instrucciones que marca el fabricante. Este tipo de productos no están destinados al tratamiento de enfermedades.

Los complementos alimenticios nunca pueden sustituir una dieta. En circunstancias normales, una dieta adecuada y equilibrada debería proporcionar todos los nutrientes necesarios para el normal desarrollo y mantenimiento de un organismo sano. Para grupos de población concretos (embarazadas, en periodo de lactancia, niños, personas con una condición médica particular) puede ser útil pedir consejo profesional y, en caso de estar tomando un medicamento, ponerlo siempre en conocimiento del médico.

Si se tienen en cuenta estos principios, se consumen siguiendo las instrucciones del fabricante y se adquieren en los canales profesionales, los complementos alimentos son seguros.

Afepadi tiene un claro compromiso con la protección del consumidor y pone todos los esfuerzos para que todas las empresas que operan en España ofrezcan unos productos con evidentes garantías de seguridad, calidad y eficacia. Consideramos que es la única forma de que el consumidor confíe en los complementos alimenticios que se le ofrecen.

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